The Beatles White Album

«Obligatorio para entender la diversidad de Los Beatles y su capacidad creativa»

  • Título: The Beatles
  • Artista: The Beatles (web oficial)
  • Nacionalidad: Reino Unido Lanzamiento: Noviembre 1968
  • Estilo: Rock, Pop Rock, Blues Rock, Hard Rock, Folk, Rock Psicodélico, Rock experimental
  • Discográfica: Apple Records
  • Productor: George Martin
  • (Habitualmente) Voz, Guitarra y Piano: John Lennon Voz, Bajo y Piano: Paul McCartney Guitarra y Voz: George Harrison Batería y Voz: Ringo Starr (Principales aportaciones. Otros instrumentos utilizados como órganos, mellotron, percusiones, metales, cuerdas, etc.)

Brevemente

Analizamos éste mítico disco ‘sin nombre’. ‘The Beatles’, más conocido como The Beatles White Album o el Álbum Blanco en España, es uno de los trabajos más importantes, influyentes y sorprendentes de la historia de la música moderna. Su variedad condensa Rock & Roll Clásico, Blues Rock, Folk, Ragtime, Rock Experimental, Psicodelia, Pop Rock, Ska, Music-Hall, Country, Reggae, Música Hindú e incluso una ¿canción? experimento que no sabría siquiera clasificar. Entre todo ello, también tuvieron tiempo para inventar el Metal y para ‘inspirar’ (involuntariamente) a uno de los asesinos más famosos de la historia.

Obra Maestra

9.5 out of 10 stars (9,5 / 10)

Lo + : Una variedad en los estilos y formatos de las canciones pocas veces vista. Sólo al alcance de un grupo con semejante capacidad creativa en todos sus componentes. 

Lo – : Que la individualidad con la que trabajaron en este disco no era otra cosa que el principio del fin.

The Beatles White Album

En Noviembre del 2018, se cumplieron 50 años de un álbum que cambió la historia de la música para siempre, ‘The Beatles White Album’. Una obra transgresora y revolucionaria a partes iguales, que plasmó la personalidad (e individualidad) de cada uno de los cuatro componentes.

Su inmaculada portada blanca es una clara declaración de intenciones, reflejando la espiritualidad que inunda ésta impresionante obra. Contrasta brutalmente con las coloridas y psicodélicas carátulas de sus anteriores trabajos, ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ y ‘Magical Mistery Tour’.

Durante su retiro espiritual en la India se empezó a fraguar una de las cimas creativas de los Fab Four. Tras darse cuenta de que el Maharishi solo era un caradura, la gran noticia fue que el retiro sirvió para que los cuatro de Liverpool, se trajeran en el zurrón un buen puñado de canciones. A la postre, ese ‘equipaje’ se transformaría en una de las joyas de la historia de la música.

«Los Beatles se trajeron de la India un buen puñado de canciones que dieron forma a éste Álbum Blanco»

Wikirock

Según diferentes fuentes, los Beatles escribieron allí entre 30 y 48 canciones. La mayoría de ellas fueron incluidas en éste The Beatles White Album, otras fueron a parar al ‘Abbey Road’ (‘Mean Mr. Mustard’ y ‘Polythene Pam’) y algunas más las publicaron posteriormente en solitario o en algún recopilatorio como ‘Anthology’.

Si tenemos en cuenta las palabras de Lennon, el número total de composiciones traídas de la India, sería de 33.​ John dijo: «Hemos compuesto unas treinta nuevas canciones. Paul creo que ha escrito una docena. George dice que tiene seis y yo escribí quince».

En el sonido (y la concepción) del disco, influyó notablemente el hecho de que en la India, tan sólo tenían a su alcance una guitarra acústica como instrumento occidental. Por ello, todas las canciones allí escritas fueron compuestas inicialmente con éste instrumento. Algunas de ellas mantuvieron ese carácter acústico y otras fueron instrumentadas (e incluso orquestadas) para darles su forma final.

Imagen de Los Beatles durante el video de ‘Revolution’

WikiAnálisis Canción por Canción

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Cerrando puertas. Despegamos con The Beatles White Album!!!

Disco 1 Cara A

1- Back in the U.S.S.R.

¿Qué mejor que el sonido de un avión para comenzar este viaje tan excitante? Un viaje que nos lleva de la India a la antigua Unión Soviética, pero con un ojo puesto en las soleadas playas de California.
Durante su estancia en la india, Paul le comento a Mike Love (Beach Boys), una idea que le estaba rondando la cabeza. Tenía pensado hacer una parodia de ‘Back in USA’ de Chuck Berry. Añadiéndole una letra satírica hablando de lo bueno que sería regresar a Rusia.

Así, juegan cambiando el estado de Georgia y la Georgia soviética. O las «Southern Girls (…) knock me out» de la canción ‘California Girls’ de los Beach Boys, por las «Ukranian Girls really knock me out»‘ de los Beatles. Especialmente irónico es el segundo estribillo, en el que las dos primeras veces se quedan en el «Back in the U.S. (Estados Unidos)» y a la tercera rematan con el «Back in the U.S.S.R».

El tema tiene mucho de los Beach Boys y con su sonido (y armonías vocales en los coros) por momentos nos recuerda a alguno de los hits de los californianos. Pero también tiene mucho de Little Richard o Chuck Berry. Para poner la guinda al pastel, tenemos la rockera voz de McCartney y el riff de guitarra del estribillo que arranca con cada «U.S.S.R» y termina con el «… boys». También impresionante el puente de las mencionadas anteriormente ‘Ukranian Girls’ y sus ‘playeros’ coros. Destacar que, debido a la temporal ‘ausencia’ de Ringo, Macca también toca la batería en este tema.

2- Dear Prudence

Mientras se va apagando el sonido del Concorde, empiezan a sonar los primeros acordes del primer tema firmado por Lennon. La mezcla es sublime y nos cambia completamente el registro musical. Un delicado arpegio sobre el que sobrevuela una deliciosa melodía vocal de John. 

Acompañando al omnipresente arpegio y aportándole fuerza y cambios de velocidad en determinados momentos, encontramos una exquisita sección rítmica. Gran línea de bajo de Paul (arrastrando las notas) que encaja como un guante con la batería. Tal vez sea porque la toca él mismo otra vez! Y gran trabajo también a las guitarras de John y George, con detalles sublimes a lo largo del tema.

La canción está dedicada a Prudence Farrow (hermana de Mia), con quien coincidieron en la India. Ella, absolutamente concentrada (y obsesionada) en la meditación, a penas salía de su habitación. John la ‘invita a salir fuera a jugar’ y a disfrutar del cielo azul y de los pájaros cantando.

Como curiosidad, para hacer el arpegio en tono de Re, la sexta cuerda de la guitarra se afina un tono por debajo (de Mi a Re). Esta afinación se conoce como Drop D y se usa mucho para tocar con los dedos, para que al hacer el bajo con el pulgar sobre la sexta cuerda al aire, suene un Re en vez de un Mi.

Uno de mis temas favoritos de éste ‘The Beatles White Album’.

«En las 2 primeras canciones de The Beatles White Album, Paul sustituye en la batería a Ringo. Quien cansado de no ser considerado lo suficiente, abandonó temporalmente el grupo»

Wikirock

3- Glass Onion

Compuesta por Lennon a modo de sátira psicodélica en respuesta a los periodistas y fans que no paraban de buscar significados ocultos en las canciones de los Beatles. Plagó la letra de pistas falsas, ideas confusas y referencias a anteriores canciones como ‘Strawberry Fields Forever’, ‘I Am the Walrus’, ‘Lady Madonna’, ‘Fixing a Hole’ o ‘The Foll on the Hill’ (Muy bueno el sonido de flauta evocando aquella).

En el pasaje donde la letra dice “Well, here´s another clue for you all… The Walrus was Paul” (Bien, aquí tenéis otra pista para todos vosotros… La Morsa era Paul), habla del video de ´Magical Mystery Tour’. En él, Paul se puso el disfraz de Morsa porque a John no le cabía. Por ello, no pudieron repetir los personajes del video de ‘I am the Walrus’, en el que John era la morsa y Paul el hipopótamo. Críticos y fans, han querido buscar en esa frase alguna relación con la noticia de la supuesta muerte de Paul, pensando que es un mensaje oculto.

Se trata de la primera canción de The Beatles White Album en la que Ringo toca la batería, quien harto de “ser considerado como un simple músico de estudio”, dejó las sesiones por un tiempo y fue reemplazado por McCartney en las dos primeras (‘Back in the U.S.S.R.’ y ‘Dear Prudence’). Particularmente, me encanta el ‘contundente’ arranque (al principio y en cada parada) de la canción. Es sólo un simple break con 4 golpes de caja. Pero parece como si Ringo quisiera decir «Aquí estoy otra vez!».

Musicalmente el tema está lleno de pequeños detalles de auténtico artesano. Por ejemplo, la guitarra acentuando el segundo y cuarto tiempo del primer compás. Mientras en el segundo, hace un simple lick en el tercer y cuarto tiempo a modo de turnaround para terminar cada estrofa. O la pandereta que arranca en la segunda parte de los versos (a partir del «…place you can go») dándole un pequeño empujón al ritmo. 

Mención especial merecen los brutales arreglos de cuerda. Especialmente los ‘oníricos’ pasajes tras «… place you can go» y «…everything flows». Y el crescendo de los violines durante «Looking through a Glass Onion». Sencillamente magistrales.

4- Ob-la-di Ob-la-da

La versatilidad de McCartney como compositor queda plasmada en este despliegue de positivismo vital.

«Ob-la-di Ob-la-da» es una frase que repetía constantemente el percusionista nigeriano Jimmy Scott. Al parecer, quiere decir «Life goes on» (La vida continúa) y es una expresión tradicional del oeste africano que a Paul le llamó la atención.

Según el ingeniero de sonido, Geoff Emerick, Lennon aborrecía este tema. Estaba cansado de interminables grabaciones probando diferentes sonidos y ritmos sin llegar a ninguno convincente. Un día, irritado y animado por la ‘Marihuana’, se sentó al piano y dijo: «Esto se toca así», acelerando y potenciando el tempo.

La canción está fuertemente marcada por el ‘festivo’ bajo de Macca y el piano acentuando los tiempos 2 y 4 de cada compás a modo de guitarra estilo reggae.  El estribillo, que va sobre las mismas notas del verso, es el auténtico hook de la canción. Una proclama ‘Vive la Vida’ con unos impagables coros en ‘falsete’ de George y John.

Destacar también los arreglos de metal que le dan más ‘profundidad’ al tema.

5 – Wild Honey Pie

Paul usa los 0:53 de este tema como puente para el siguiente corte. Lo más destacable de la canción es el sonido de la guitarra, afinada de tal manera que simula el sonido de un sitar. Por lo demás, una experimentación de Macca intentando emular el sonido de una tribu danzando alrededor del fuego. Aunque no era la intención, finalmente el tema se incluyó porque, al parecer le gustaba a la mujer de Harrison, Pattie Boyd.

 

6 – The Continuing Story Of Bungalow Bill

Otra canción de Lennon y su irónico sentido del humor. La historia es una parodia de un tipo que estaba en la India con ellos.  El buen hombre, una mañana cogió a su madre, dos elefantes y se fue a cazar un tigre. Cómo se hospedaban en bungalows, Lennon tenía la ironía a huevo: Bungalow + Buffalo Bill= letra satírica al canto.

El preámbulo de guitarra española es tan inesperado como magnífico. Yo creo que es el ‘rizar el rizo’ de la historia, con el cazador, el tigre, los elefantes… y ahora un toro, un torero y un Traje de Sevillanas. En fin, cosas del folklore.

Como curiosidad, se trata de la primera canción de los Beatles con voces femeninas en los coros. Yoko Ono y Maureen Starkey, costillas respectivas de John y Ringo, fueron las protagonistas del debut. Yoko incluso tiene reservada una linea de texto para su ‘infantil’ voz.

En la Onda: The Beach Boys, The Rolling Stones, Bob Dylan, The Who, The Byrds

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7- While My Guitar Gently Weeps

Mientras, entre regodeantes aplausos, se apagan las últimas notas de la historia de Bungallow Bill, llega la primera composición de Harrison en el disco. Y menudo debut! Estamos, probablemente, ante la mejor canción del álbum

George, inspirado por el libro filosófico chino ‘I Ching’, decidió escribir una canción sobre las dos primeras palabras que encontrara al abrir un libro al azar. Las palabras que encontró fueron «gently weeps» (llora suavemente). 

La canción, como solía ser habitual, no fue tomada muy en serio por Lennon y McCartney inicialmente. Pero la posterior aparición de Eric Clapton cambió el panorama a favor de George. Era como decirles: «Veis? Al mejor guitarrista del mundo sí le gustan mis canciones»

George no estaba satisfecho con cómo le quedaba el solo de guitarra de la canción. De hecho, incluso probó a grabarla al revés como ya hizo en ‘I´m Only Sleeping’ de Revolver. Pero no funcionó. Así que llamó a su amigo Eric Clapton para que grabara la segunda guitarra. Clapton en principio no estaba muy por la labor, ya que consideraba que «Nadie toca las canciones de los Beatles». Pero la insistencia de George, argumentando que la canción era suya y que le daba igual lo que opinaran los demás, terminó por convencerle. 

La presencia de Clapton en el estudio tuvo un efecto balsámico en la, por aquella época, tirante relación entre ellos. Todos se esforzaron para comportarse mejor delante de ‘la visita’. También los motivó para que cada uno sacara lo mejor que llevaba dentro. 

Así, Paul realiza una gran entrada al piano secundado por una batería que marca el pulso a modo de cuatro corazones bombeando (esta vez sí) todos a la vez. La primera lágrima de la guitarra de Clapton da la entrada a la perfecta y mesurada voz de George. La canción avanza a través del esqueleto de guitarra acústica y tristes reflexiones de George, entre magistrales balbuceos de una Gibson Les Paul en manos de Clapton. 

Y entonces llega el llanto desconsolado de Eric que nos pone los pelos de punta. Un auténtico berrinche de bendings y vibratos, plasmados con un sentimiento que hacen realmente gemir a la Les Paul como si la estuvieran desgarrando por dentro.

En mi opinión, un solo (junto a todos los ‘adornos’ a lo largo del tema) que es de los mejores que se han escrito/interpretado nunca. Y que elevan éste tema al Olimpo del Rock

 

8- Happiness is a Warn Gun

Por favor tomen asiento, porque hablar de esta canción nos va a llevar tiempo. Estamos ante una pieza de museo. Algo muy rara vez visto y que, de verdad, merece la pena que analicemos en profundidad.

Compuesta por John quien tomó la idea de una revista de armas ‘The American Rifleman’ que George Martin tenía en el estudio de Abbey Road. En ella leyó un titular que le impactó, “Happiness is a warm gun in your hand”(La felicidad es una arma caliente en tu mano). John dijo “Un arma caliente significa que acabas de disparar a algo” y le pareció una frase fantástica y con un significado muy profundo y retorcido.

Musicalmente, John llegó a decir que la canción era como “una lección sobre la historia del Rock”. Y os puedo asegurar que no es para menos. Ahora veréis por qué. Está estructurada como una sucesión de varias partes muy diferentes entre sí, unidas magistralmente como sólo ellos sabían hacerlo, consiguiendo que se escuche con total normalidad sin reparar en los cambios de ritmo o tono.

Empieza con una parte semiacústica con sólo un arpegio de guitarra y la melódica voz de John. En el compás 9º entra la sección rítmica con batería, bajo y una cortante guitarra distorsionada acentuando el tercer tiempo de cada compás en un ritmo 4/4. La parte siguiente (min. 0:45), con un puente instrumental (punteo de guitarra) y la parte de “I need a fix ´cause i´m going down”, tiene un ritmo 3/4.

Luego (min. 1:14) viene la parte de “Mother Superior jump the gun”, al doble de velocidad y en la que hacen un compás en 9/8 seguido de otro en 10/8, repitiéndolo tres veces. De ahí, pasa a la parte de “Happiness is a warm gun” (min. 1:35) con sus coros estilo Du-Duá que vuelve a un clásico ritmo 4/4. Entre medias (minuto 1:48) meten otro cambio de 6 compases en 6/8 en el medio cuando cambia la voz a “When I hold you…”. Para luego volver al 4/4 ya hasta el final.

Y todo esto en menos de 3 minutos!!! Sencillamente tremendo!!! Una auténtica locura de canción, al alcance de muy pocos y que sólo se le podría ocurrir a un genio. Lo más curioso, es que si no te paras a analizarlo, no te das cuenta y todo fluye con absoluta normalidad musical.

A destacar la voz de John, que suena realmente espectacular a lo largo de la canción, abarcando desde unos registros cálidos y melódicos, a otros más agudos, ásperos y rockeros.

Y así llega el final de ésta Cara A del Disco 1 de The Beatles White Album.

Disco 1 Cara B

9- Martha My Dear

La segunda cara del disco se abre con esta primorosa melodía que Paul dedicó a su perrita. Él mismo se encarga de tocar todos los instrumentos. Aunque George Martin, dirigiendo a un grupo de músicos de prestigio, le apoya con unos arreglos de cuerda y viento. 

El tema tiene tres partes diferentes que se van repitiendo. La primera parte, arranca con un piano dibujando la melodía principal sobre una compleja progresión de acordes. A la segunda vuelta, la voz de Paul canta encima la melodía, envuelta por unos arreglos de cuerda.

Una segunda parte aparece dominada por los arreglos de metal a modo de grave y marcial metrónomo a base de trombones y cuernos. La voz dibuja otra melodía diferente y sube su registro.

Un poco antes de la mitad de la canción, rompe el ritmo una tercera parte a modo de puente, con un tono mucho más rockero. En ella, una guitarra distorsionada va marcando los tiempos 1 y 3 de cada compás y, junto con la entrada de la batería, le aporta una fuerza diferente al resto de la canción. 

10- I’ m So Tired

Lennon vuelve a la carga con una maravilla de tema. Al parecer, las tres semanas que llevaba de meditación en la India se le estaban haciendo largas al bueno de John. La letra, claramente refleja por un lado el cansancio de estar allí. Y por otro, lo mal que lo está pasando sin su amor. Si nos fijamos detenidamente en la letra, podemos deducir la dependencia emocional (casi obsesiva) de John hacia Yoko Ono. 

El caso es que John está hasta la narices de estar allí y una noche no puede dormir. Así, entre dudas amorosas y existenciales, se le acumula el trabajo al tener que decidir también si se pone una copa o se echa un cigarrito. Interesante detalle irónico de Lennon en la letra (uno más). En éste caso, al acordarse de Sir Walter Raleigh (trajo el tabaco a Europa) y culparle de ‘su vicio’ al tabaco. 

Musicalmente, la canción tiene dos partes bien definidas. La primera es una tranquila balada de las de bailar ‘agarrado’ en el baile de graduación de cualquier instituto (High School para los avezados) americano (o de cualquier otro lugar donde se hagan esos bailes). Su tempo, la letra, el tono de la voz de Lennon y hasta la forma de tocar de todos ellos, nos transmiten un hastío y una dejadez, que te dan ganas de ir corriendo (o andando despacito más bien) a tirarte a la cama y que el mundo se venga abajo. 

Pero de pronto, una alarma se enciende cuando, en la última frase de la primera parte, la somnolienta voz de John se transforma en un furioso avance de lo que va a venir. Y lo que viene en la segunda parte, se acerca a lo que podría ser un Rock and Roll clásico. Utiliza los habituales tres acordes del Rock & Roll (I-IV-V) pero alterando el orden más típico. Toma como base, la nota tónica de la canción, luego su quinta y por último su cuarta.

John Lennon cantando ‘Revolution’

11- Blackbird

Paul no se quiere quedar atrás en esta orgía de talento y creatividad y se adentra ‘a pecho descubierto’ en la lucha por los derechos civiles. Macca pensó en una mujer negra al componer la canción. En cualquier mujer negra que pudiera estar sufriendo la discriminación racial en esos momentos en Estados Unidos.

Utiliza varias alegorías para representar y apoyar la causa de los negros tras los recientes disturbios. La principal va en el propio título, Blackbird. Un pájaro negro -mirlo- que representa a una mujer negra. También utiliza el «vuelo» del pájaro como símbolo de libertad. Las «alas rotas» simbolizando la violencia que estaban sufriendo. «La oscuridad de la noche» refiriéndose al momento trágico que se estaba viviendo. «Hacia la luz…» intentando mostrarles el camino de la libertad. «Has estado esperando este momento para ser libre» invita claramente a actuar. «Coge esos ojos hundidos y aprende a ver» intenta abrirles los ojos ante la situación.

Magistralmente interpretada por Paul con lo único que necesita, una guitarra Martin, un metrónomo (o su pie golpeando el suelo) y su gran voz. Obra maestra.

12- Piggies

Otra canción de Harrison, que cada vez que le dejaban meter ficha lo bordaba.

La letra es una sátira contra la sociedad y las clases sociales. Utiliza la metáfora de los cerdos (piggies) para hablar despectivamente sobre algunas de ellas. También utiliza algunas frases como «lo que necesitan es una maldita buena bofetada» haciendo alusión a que algunos de ellos lo que necesitan es una buena paliza. Sin nombrarlos, habla de políticos corruptos, tiranos, etc.

La canción tiene detrás un triste y macabro honor. Ésta letra, junto a la de Helter Skelter, fue lo que según palabras de Charles Manson, le llevó a perpetrar sus horrendos crímenes. También dejaron grotescas pintadas en las paredes con nombres que hacían referencia a la letra de la canción.

Musicalmente tiene un marcado estilo barroco. El maravilloso sonido de un clavecín, con un chelo subrayando cada compás, nos trasladan al corazón del siglo XVII a una representación de Johan Sebastian Bach, Antonio Vivaldi o Domenico Scarlatti.

 

13- Rocky Racoon

De repente McCartney se enfunda el traje de Cowboy y nos vuela la cabeza con este pedazo de tema.
Su sonido nos traslada a un auténtico Honky Tonk. Allí, entre humo, partidas de poker y jarras de cerveza deslizando por la barra, nos encontramos con Rocky Racoon

La canción comienza como si de un cantautor del Oeste Americano a finales del siglo XIX se tratara. La guitarra acústica con su sencillo rasgueo y el acento del mismo centro de Dodge City nos ponen en situación. Al entrar la armónica, nos hace sospechar algo… ¿Parodia de Bob Dylan? George Martin echa una mano (en este caso las dos) con una increíble línea de piano al más puro estilo Western o Ragtime

Paul nos cuenta una historia digna del mejor Western Americano, con duelo y todo. Un chico sufre un desengaño al abandonarle su mujer por otro hombre. El muchacho trama la venganza que le reponga su honor herido. Pero no parece ser el tipo de héroe que sale victorioso de estos envites. Así que, aunque el duelo llega a consumarse, no termina como le hubiera gustado a Rocky.

De mis favoritos del disco.

14- Don’t Pass Me By

Nada mejor para pasar el trago de la triste historia de Rocky, que este agridulce country firmado por Ringo. Supone el debut de Starr como compositor en los Beatles, aunque ya había colaborado anteriormente en alguna. El caso es que el bueno de Ringo tenía ésta canción compuesta desde 1964 y también desde entonces, guardada en algún cajón. Ese es el precio que hay pagar por formar parte de un grupo en el que están dos de los mejores compositores de todos los tiempos. Que para que te tomen en serio tienes que presentarte con ‘La Quinta Sinfonía’ bajo el brazo. Y si no, que se lo pregunten a George Harrison. 

Se trata de una simpática e intrascendente canción de amor en la que nuestro protagonista, desesperado, se pregunta por qué no llega su amada. El violín le da un auténtico aire country.

En definitiva, una canción entretenida y digna en la que Ringo canta, toca el piano y la batería.

 

«El único instrumento occidental que tenían en la India era una guitarra acústica. Por ello, todos los temas fueron compuestos inicialmente con ese instrumento»

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15- Why Don’t We Do It in the Road?

Un blues desgarrador, magistralmente cantado por McCartney que saca a relucir su registro de bluesman.

Tiene una letra concisa, escueta y explícitamente sexual. En ella Paul pregunta (e insiste) desgarradoramente «¿Por qué no lo hacemos en la carretera?» Solo abandona momentáneamente la idea para añadir: «Nadie nos estará mirando»

La estructura es un clásico Blues de 12 compases con la habitual progresión de acordes (I-IV-V). El peso de todo el tema lo lleva el piano que, de manera sobria y constante, martillea los acordes sin más florituras. Rutina tan solo rota por los magníficos breaks de caja de Ringo durante las paradas. El pequeño toque de color, lo pone una guitarra tocada por el propio Paul que va repitiendo por debajo un lick muy blusero.

Particularmente, me gusta mucho la entrada de la canción. Protagonizada por un magnífico break de Ringo, acompañado por palmas y golpes rítmicos.

La pieza encaja en el disco y el momento de manera increíble.

16- I Will

Tras el abrupto final del anterior corte, Macca firma otro corte impresionante. Una preciosa canción de amor en la que Paul dibuja una melodía vocal sublime.

Al parecer, la canción está dedicada a su nuevo e incipiente amor, Linda Eastman. Aunque algunas frases y tiempos verbales utilizados, dejan una duda de si podría tener algo que ver con su novia hasta poco antes, Jane Asher. 

Como curiosidad, el bajo de la canción está hecho por Paul con su propia voz. Macca también firma una guitarra solista magistral que va añadiendo adornos entre frases, con un estilo entre blues y country. Mientras, la percusión se la reparten John Lennon y Ringo Starr.

Otra muesca en el revolver musical de este genio que es McCartney.

17- Julia

La cara B del primer disco de The Beatles White Album se cierra con otra preciosidad, firmada por Lennon. Una de las varias canciones acústicas que tiene el álbum. Eso le da un carácter aún más personal y profundo

Dedicado a su difunta madre en el décimo aniversario de su muerte. El corte es un ejercicio de sencillez y belleza para ensalzar el amor verdadero. El más grande que puede existir. El que sólo hay entre una madre y un hijo.

La letra está llena de metáforas y alegorías que John utiliza para recordar a su madre y el amor que tenía hacia ella. 

Ésta es la única canción de John en la que no cuenta con ninguno de los otros Beatles para su grabación. Quizás se deba a lo tremendamente personal que es el tema a tratar y su decisión de ‘enfrentarse’ él sólo a sus recuerdos. O tal vez, por motivos musicales al pensar que el tema no necesita nada más que su voz y su guitarra.

Con una letra de ensueño y unos acordes embriagadores, Lennon factura otra obra maestra.

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Paul, George y Ringo en ‘Revolution’

Disco 2 Cara A

18- Brithday

Pues no se me ocurre mejor manera para arrancar el segundo disco que con este pedazo de Rock. Su riff de guitarra se te mete en el cerebro como una taladradora y su ritmo imparable te arrastra como una locomotora.

Digamos que ésta sería el ‘Happy Birthday’ versión Beatles. Tremendo rock de la vieja escuela, con un ritmo irresistible.

Se trata de la única canción del disco compuesta al 50% por Lennon y McCartney. La improvisaron sobre la marcha en el mismo estudio y la grabaron ese mismo día. Demostrando la capacidad creativa del grupo cuando se alineaban los intereses (y las ganas).

Por desgracia, tiene el triste honor de ser el último tema compuesto a medias, antes de la disolución de la banda.

Un breve y contundente break de entrada de Ringo da paso a un furioso riff que va recorriendo las tres notas de la progresión clásica de Rock. El tema se fundamenta en un juego de ‘llamada y respuesta’ entre la guitarra solista y las voces.

En esta canción John toma el mando de la guitarra, Paul se sienta al piano eléctrico y George coge el bajo. Ringo se aferra a su batería de una manera espectacular, dotándole a la canción de un ritmo perfecto. Muy interesante el refuerzo que hace de la parte de ‘la respuesta’ de las voces con golpes conjuntos de bombo y caja.

El puente previo al estribillo (con las palmas) es realmente bueno y rompe la mecánica de la estrofa. Luego lo repiten con un breve pero muy acertado y melódico solo de John. 

Un auténtico trallazo para abrir boca.

19- Yer Blues

Lennon vuelve a la carga, con este blues lacerante y depresivo. John, probablemente algo más que desanimado por su estancia en la India, refleja en la letra todo su hartazgo

Se trata de un tema con una estructura de Blues. El gancho de la canción es el inconfundible riff de guitarra que se compone del rasgueo de un acorde, seguido de un inocente lick estirando una cuerda. Simple, fácil y efectivo para hacer algo inolvidable. Con oír ese fragmento, ya sabes de qué canción se trata. 

La depresiva y brutal letra está cantada de manera rabiosa por un John que parece sacar toda la furia que lleva dentro.
En una de las estrofas dice: «las águilas picotean mis ojos, los gusanos lamen mis huesos… » Pura poesía de ultra-tumba.

Esta canción reafirma mi teoría de que en este disco, Lennon usó más que nunca la ironía, la rabia y el sarcasmo.

20- Mother Nature’ s Son

McCartney toma el relevo una vez más y nos deleita con un tema delicioso y bucólico.

Al parecer a Paul le inspiró alguna lección del Maharishi en la India que le acercó a la Madre Naturaleza. Así, le salió esta alegoría ecologista llena de vitalidad y optimismo.

Otro ‘Yo me lo guiso, yo me lo como’ de Paul que grabó, él sólo con una acústica, 25 tomas hasta quedar satisfecho. Aunque fue la penúltima la que finalmente se utilizó en el disco. También usó algunos sonidos de batería que suena como ‘apagada’. Esto es debido a que probó con diferentes ubicaciones tanto de la batería como de los micrófonos buscando ese sonido ‘lejano’.

Para el tema, Paul vuelve a contar con la inestimable ayuda de George Martin, al mando de unos arreglos de viento que ponen la guinda al pastel.

21- Everybody’s Got Something to Hide Except Me and My Monkey

Lennon nos sorprende con una canción muy, pero que muy potente (y diferente), para poner el contrapunto a la anterior melodía de McCartney.

Fruto del resentimiento que produjo la presencia continua de Yoko en el estudio, Lennon envío este dardo envenenado al resto del grupo. John consideraba que todos se estaban volviendo locos excepto Yoko y él que estaban profundamente enamorados el uno del otro. Según él, el resto no se comportaban bien con ellos y con la canción quería decir algo como «El que esté libre de pecado que tire la primera piedra».

La estructura no es habitual en los Beatles. Mantiene durante toda la linea del verso la misma nota y sólo cuando llega el estribillo cambia el tono recuperando una habitual progresión de Blues/Rock. Durante la parte mono-nota, son buenísimos el bajo de Paul y el riff de guitarra de George. Quienes hacen un trabajo brutal a lo largo de todo el tema.

Particularmente un momento que me apasiona es en el minuto 2:04. Unos segundos antes, se queda la batería sola con la omnipresente campana (y unos ‘murmullos’ o algo parecido). Entonces Macca anticipa con un pequeño (pero magistral) lick de bajo, la entrada de la guitarra de George, arrastrando al más puro estilo Chuck Berry para terminar el tema. 

Como curiosidad, a Harrison se le ocurrió convertir una campana en un instrumento más que, por cierto, tiene una importante presencia en el tema. Es lo que tiene ser un genio…

«En varios temas, uno de ellos se metió en el estudio dando forma por sí solo a la canción y tocando la mayoría de los instrumentos.»

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22- Sexy Sadie

Una canción sublime. La musicalidad de este tema es realmente abrumadora. De hecho, resulta curioso cómo de una idea agria y un sentimiento tan negativo hacia alguien, pueda salir algo tan bello y delicado.

En realidad es otra flecha envenenada de Lennon. El blanco esta vez, el Maharishi. Al parecer, el santurrón hindú predicaba la abstinencia sexual, pero perseguía la primera falda que se le ponía por delante. A Lennon eso le repateaba y le dedicó está preciosa canción, a la que finalmente cambiaron el nombre inicial de Maharishi (y suavizaron) para evitar problemas legales. 

No sé por donde empezar a destacar detalles de éste tema. Realmente cada aportación me parece absolutamente inmejorable. La selección de acordes es magistral. La voz de John… perfecta. Con los matices justos. Ni demasiado áspera, ni demasiado melosa. Paul manteniendo la estructura con una magnífica línea de piano y también con un bajo tremendo. La batería de Ringo firme y siempre adecuada al resto, haciéndoles mejores. La guitarra de George en el último tercio de la canción es sencillamente espectacular. Y los coros… IMPRESIONANTES!

Amigos, esto es lo que yo llamo una Obra Maestra. Sin duda, una de las joyas del álbum, de los Beatles y de la música moderna.

23- Helter skelter

Cuando la policía entro en la mansión de Sharon Tate, encontró estas palabras escritas en la pared con la sangre de las víctimas de ‘La Familia Manson’. Su líder y ‘guía espiritual’, Charles Manson, aseguraba que los Beatles le mandaban mensajes a través de sus canciones y los consideraba como los 4 Jinetes del Apocalipsis.

Macabra propaganda para uno de los temas más salvajes y agresivos de los Beatles.

La canción es la respuesta de los Beatles a ‘I Can See For Miles’ de los Who. En esa época (ahora parece increíble), la prensa hablaba de ella como una canción salvaje con gritos y sonidos chirriantes. El reto estaba servido. La curiosidad innata de los Beatles y sus ganas de aprender, explorar y mejorar día a día, llevaron a Paul a idear algo para vencer a Pete Townshend y los suyos en su propio terreno. Y que queréis que os diga… en mi opinión, les ganaron por goleada.

Una intro de guitarra brutal con una batería ‘in crescendo’ que rompe con un desgarrador ‘yeah’ de Paul.  Macca canta esta canción de una manera salvaje y furiosa como si el mundo llegará a su fin. También aporta una línea de bajo con un sonido realmente poderoso. La guitarra de George en los estribillos es bestial contestando a los desesperados gritos de «Helter Skelter». Y otra vez, unos coros sublimes poniendo la guinda en algunos pasajes.

Helter Skelter ha sido considerada como el germen del Heavy Metal. Así que podríamos decir que McCartney inventó el Heavy.

24- Long, Long, Long

Tras la tormenta llega la calma en forma de un delicado vals.

Aunque la letra parece hablarnos de amor y de una cotidiana historia de encuentros, pérdidas y reencuentros, en realidad no es así. George, cargado de espiritualidad por esa época, nos traslada el regocijo que supone para él haber encontrado a Dios de nuevo.

Un sutil ritmo 3/4 característico del vals acompaña durante toda la canción. De la mano, Harrison marcando el paso con su acústica. Un paso a medio camino entre una canción de cuna y una alegoría religiosa. Todo el corte desprende una delicadeza sublime. Tan solo interrumpida en el ‘estribillo’ central, donde la batería (y el piano) entra con más fuerza y continuidad, para luego volver al reposo de nuevo.

Mientras, Paul, con un órgano Hammond, nos sumerge en una atmósfera celestial que envuelve todo el tema. Ese sonido nos eleva al cielo literalmente y podríamos imaginar a unos ángeles con sus arpas acompañando la canción. Por su parte, Ringo, una vez más, crea una línea de batería absolutamente diferente a lo que seguramente hubiera hecho cualquier otro baterista. Dotando a la canción de personalidad propia y haciéndola mucho mejor (como casi siempre).

Otra joya firmada por George, con unos arreglos de ensueño, cierra la Cara 1 del Disco 2.

John, George y Paul en ‘Revolution’

Disco 2 Cara B

25- Revolution 1

Abrimos la Cara 2 del segundo disco de The Beatles White Album con otro latigazo de Lennon. Otro escupitajo más. En este caso, una crítica a las supuestas revoluciones y hacia el comunismo. John descreído, saca de dentro su rabia hacia los ‘gurús’ y promotores de revueltas sociales demagógicas. Imagino que su decepción con el Maharishi pudo ser la gota que colmó el vaso.

De este tema se grabaron dos versiones. Ésta, más acústica y algo más lenta. Y la que sirvió de cara B al single de ‘Hey Jude’, que es bastante más ‘cañera’. A nosotros particularmente nos gusta más la otra. 

La base, de Rock clásico, la lleva la guitarra acústica de John. Mientras, George afila su guitarra para dar pinceladas de auténtico (y salvaje) Rock & Roll. Nicky Hopkins al piano aporta una sutil colaboración que, en ésta versión, pasa prácticamente desapercibida. También, tremendo bajo de McCartney. Sobre todo la parte del puente, previa al estribillo, me parece sublime. Una sección de metal apoya los puentes y estribillos.

Una ‘primera versión’ correcta de un pedazo de tema que demuestra lo buenos que eran los Beatles haciendo Rock puro

26- Honey Pie

Delicioso homenaje de Paul a la música de los años 20 y 30 que escuchaba de pequeño. Nos traslada completamente al ambiente de un auténtico y genuino Music Hall.

El tema es una demostración más de la versatilidad como compositor de McCartney. También hace gala de su capacidad camaleónica para abordar distintos registros  y estilos vocales

Mención especial merecen los arreglos de George Martin.

27- Savoy Truffle

Compuesta por George Harrison en honor a su amigo Eric Clapton y su adicción a los chocolates. Parece advertirle del daño que éstos harían a su dentadura.

Mackintosh´s Good News era una marca de bombones muy de moda en esa época. Algunos nombres de los diferentes bombones que venían en la caja, como ‘Savoy Truffle’, ‘Cream Tangerine’, ‘Montelimart’ o ‘Cofee Dessert’, fueron utilizados por George en el título y en los versos.

Durante la grabación se utilizaron 6 saxos que luego se distorsionaron a través de dos amplificadores de alta ganancia, dándoles un sonido realmente poderoso. George Martin pidió disculpas a los saxofonistas por haber “ensuciado” su bonito sonido, antes de ponérselo en la sala de control y explicarles que ese era el sonido que realmente quería.

También está presente en todo el tema un órgano que en muchos momentos va a contratiempo junto con una guitarra, consiguiendo un sonido muy interesante. También es muy característico el sonido “gordo” de la batería, sobre todo de la caja.

Otra gran tema de George Harrison. Particularmente, uno de mis favoritos del disco.

«Cada uno plasmó su estado de ánimo, su personalidad, sus vivencias y sensaciones en las canciones que compuso.»

Wikirock

28- Cry Baby Cry

Hermosa canción de Lennon inspirada por un cuento que leía en su niñez. 

El peso de la canción lo lleva inicialmente la guitarra acústica de John. Él mismo se pone también a los mandos del piano y el órgano que, junto con la entrada de bajo, batería y guitarra eléctrica, dan la forma definitiva a éste gran (y melódico) tema.
Una preciosidad de tema, en el que se escucha un armonio por cortesía de George Martin.

La canción está seguida de un tema ‘oculto’ que hace de puente entre ésta y Revolution 9. Es una linea de voz (con un sutil acompañamiento de guitarra y percusión) cantada por Paul al parecer durante las sesiones de grabación de ‘I Will’. No tiene créditos ni viene reflejada en las letras oficiales del álbum.

29- Revolution Number Nine

Y llega el único fallo del álbum. La experimentación y ansias de probarlo todo de los Beatles alcanza su clímax con este corte. La idea de John era reflejar el caos y la violencia de una revolución en el futuro. Inicialmente iba a ser el final alargado de ‘Revolution’ pero finalmente se separó de ella.

En mi opinión, es un trabajo interesante, aunque absolutamente desubicado. Me explico. Tal vez, en las manos adecuadas, éste corte podría tener cierto valor como experimento psico-socio-musical. Y si se hubiera tratado como tal, estaríamos hablando de que los Beatles crearon un experimento para medir u observar las reacciones del oyente ante situaciones acústicas y musicales concretas. Pero la inclusión de esta ‘canción’ en un álbum como si se tratara de una más, provoca auténtico rechazo ante la disparidad entre lo esperado y lo ofrecido.

Voy a contribuir a la experimentación con una idea. Imaginemos lo que pensaría un oyente medio que, sin saber previamente nada, se dispone a escuchar éste corte como si fuera una ‘continuación’ o remake del Revolution tal y cómo insinúa su nombre. Y así, esperando una buena pieza de Rock, se encuentra con ‘esto’! El experimento debería ser grabarle en video las caras que pondría.

Como casi siempre, hay opiniones para todos los gustos. Algunos hablan de profundo experimento psicológico. Otros aseguran que no son capaces de escuchar este tema en la soledad de la oscuridad. También se ha hablado mucho sobre los mensajes ocultos repartidos a lo largo de la canción.

La verdad es que, si nos tomamos la molestia de escucharla detenidamente (dura decisión de cada uno), lo que sí os puedo asegurar es que, cuando menos, es bastante desasosegante. Sobre todo si se escucha con auriculares, a solas y en completa oscuridad, genera una sensación de inquietud exasperante. Como si algo fuera a pasar en cualquier momento. Aunque es cierto que los sonidos y las voces que se escuchan pueden causar diferentes sensaciones, entrando en juego la percepción, la predisposición y la mente de cada uno.

Musicalmente es un batiburrillo de cortes musicales, notas mantenidas, ruidos de animales, bucles, pistas al revés, efectos sonoros, voces, gritos, etc. Lo más perceptible es la voz de Ringo repitiendo ‘Number Nine’

Por nuestra parte, nos parece que como experimento sonoro puede tener cierto interés si se llegara a hacer algún estudio que valore respuestas y sensaciones. Pero sinceramente como canción, nos parece un auténtico despropósito sonoro. Una tropelía musical a lo largo de 8:21 insoportables.
Más duro todavía, es asimilar la decisión de incluirla en el disco en vez de ‘Hey Jude’. Imagino que por una simple cuestión de calendario de lanzamientos y de guardarse un ‘As’ en la manga para un futuro single.

30- Good Night

La canción que pone el broche de oro a un disco soberbio. Una canción de cuna compuesta por Lennon y cantada muy correctamente por Ringo

El tema cuenta con unos arreglos soberbios. Una sección de cuerda nos sumerge en un ambiente bucólico mientras un arpa colorea ‘celestiales’ detalles. Ringo, en su registro vocal más ‘dulce’ dentro de sus posibilidades, alarga las últimas sílabas de cada frase, acompañando perfectamente a la soberbia orquestación. Los coros envuelven la voz ayudándole a llegara un poco más alto. 

En definitiva una composición a la altura de muchas piezas clásicas. Por momentos nos recuerda a alguna pieza compuesta como banda sonora para alguna gran película. 

Una bella melodía que te deja un muy agradable sabor de boca, después de degustar uno de los álbumes más increíbles que un amante de la música pueda soñar.

Resumen

Estamos ante una de las obras más importantes de la música moderna. Una piedra angular del Rock en toda su extensión y todas sus variantes. The Beatles White Album supuso un nuevo camino que más tarde seguirían cientos… miles de grupos que de manera abierta (o no) han reconocido su enorme influencia.

Se trata de un trabajo amparado en la ‘soledad’ de una creatividad individual a la que los cuatro estaban expuestos en ese momento. Cada uno plasmó su estado de ánimo, su personalidad, sus vivencias y sensaciones en las canciones que compuso. Y así, dieron forma a un auténtico crisol musical sin precedentes.

Importante recordar que este disco se creó en 1968.

Esperamos que lo disfrutes tanto como nosotros.

Miguel A. Magdalena y Willyrock

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Obra Maestra

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